¿Puede un progenitor mudarse con sus hijos durante el curso escolar?
Una separación puede implicar muchos cambios: una nueva vivienda, un nuevo trabajo, nuevos horarios e incluso un cambio de municipio. Pero cuando hay hijos menores, mudarse no es una decisión que afecte únicamente al progenitor que cambia de domicilio.
Durante el curso escolar, además, una mudanza puede tener consecuencias importantes sobre el colegio, los desplazamientos y la organización de la custodia.

¿Puede uno de los padres cambiar de domicilio libremente?
La respuesta depende de las circunstancias concretas y, especialmente, de cómo afecte el cambio de domicilio a los hijos y al régimen de custodia existente.
No es lo mismo cambiar de vivienda dentro de la misma zona y mantener prácticamente intacta la organización familiar que trasladarse a otra ciudad y hacer inviable el régimen de custodia que se venía aplicando. En Cataluña, el plan de parentalidad debe contemplar cómo se toman las decisiones relativas al cambio de domicilio y otras cuestiones relevantes para los hijos.
¿Qué ocurre si la mudanza afecta al colegio?
Este es uno de los aspectos más importantes. Imaginemos que un progenitor decide trasladarse a otra localidad y el desplazamiento provoca que los niños tengan que cambiar de colegio o pasar mucho más tiempo viajando.
La decisión puede afectar a:
🏫 El centro escolar
🚗 Los desplazamientos
⏰ Los horarios
👨👩👧 El régimen de custodia
⚽ Las actividades extraescolares
👥 La relación con el otro progenitor
Por eso, antes de realizar un cambio importante, es aconsejable analizar sus consecuencias jurídicas y familiares.
¿Y si los padres no están de acuerdo?
Si ambos progenitores ejercen las responsabilidades parentales y no existe acuerdo sobre una cuestión relevante, puede ser necesario acudir a los mecanismos legales correspondientes para resolver la discrepancia.
Lo importante es no esperar a que la mudanza sea un hecho consumado.
Si estás pensando en cambiar de domicilio, especialmente durante el curso escolar, es recomendable revisar previamente el convenio regulador o la resolución judicial que regula la custodia.
La clave: pensar en la organización de los hijos
Una mudanza puede ser perfectamente razonable desde el punto de vista personal de uno de los progenitores. Pero en derecho de familia también hay que analizar cómo repercute en los menores.
La pregunta no debería ser únicamente:
“¿Puedo mudarme?”
Sino también:
“¿Cómo afectará esta decisión a mis hijos y al régimen de custodia?”





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